jueves, 12 de mayo de 2016

Los Tres Mosqueteros

Hoy The OCCULT Herald cuenta con una firma nueva, la de Carolina Pérez Chavarino, una colaboradora espontánea.

Si hace nueve meses, cuando pusimos en marcha esta mandanga, nos dicen que vamos a recibir en nuestro mail una petición de un desconocido para publicar un artículo en el blog, nos hubiéramos caído de culo de la risa por la incredulidad, pero ahora que ha ocurrido nos ha dado un orgullaco que no veas. Cuando Eduardo y yo nos lanzamos a hacer este blog (llegando tarde a la moda en internec allá por los 2000) lo hicimos sin ninguna pretensión de llegar más allá que a los tres o cuatro amigos que tenemos, así que el hecho de que alguien de fuera se interese en esto y además quiera participar nos llena de orgullo y satisfacción. No es que se nos haya subido a la cabeza, pero vamos, que ya podéis ir buscando hueco para hacernos una estatua. De oro. 

Sin más, os dejamos con la entrada de Carolina sobre un pilar del pulp: Los Tres Mosqueteros. 



Una de las obras más pulp de la literatura universal es, sin duda, la obra del famoso escritor francés Alejandro Dumas, Los tres Mosqueteros.

-Pero si el pulp no se inventó hasta principios del siglo veintARRRGH!!!
Más que una sencilla novela de capa y espada, es ésta el inicio de una gran saga en la que tres guardias reales y un aspirante a mosquetero viven un sinfín de trepidantes lances. Desde su publicación, por entregas, en el periódico Le Siécle en 1844 ha sido leída durante generaciones como si de una obra contemporánea se tratase. Ni el propio autor fue capaz de imaginar el éxito y la proyección que su propia obra iba a tener. Y es que, es ésta una de esas novelas en las que se mezcla la realidad de unos personajes históricos como es el caso de los reyes de Francia, Luis XIII y Ana de Austria, el Cardenal Richelieu o el propio personaje de D´Artagnan como bien nos relata Gautier de Courlitz de Sandras en Memorias del Señor D´artagnan teniente capitan de la 1ª Compañía de los Mosqueteros del Rey, todo ello unido a la propia aventura creada por Dumas.

-¡Traseguemos estos picheles de buen verdejo!
N del T: ¡Vamos a ponernos como Las Grecas!
La trama se encuentra ambientada en la Francia del siglo XVII, una época en la cual, los duelos a espada, por pequeña que fuese la afrenta, eran habituales. Junto a ello, una ligereza de pluma, una frescura en el lenguaje que hace que sea esta una obra/novela tan atrayente al gran público el cual, y desde el comienzo de la novela se ve envuelto en una ilusión permanente que se hace cada vez más manifiesta según avanza a través de sus páginas. Una infinidad de vibrantes episodios en la que los protagonistas se convierten en héroes populares gracias a los principios que ensalzan, el valor de la amistad, el amor o la lealtad. Todos ellos sobresalen por encima de la traición y el mal encarnado en Mylady de Winter o el Conde de Rochefort. Unos valores que calan hondo en el imaginario colectivo y que los hacen tan del gusto de la cultura popular haciendo de esta novela una obra universal e inmortal. Una obra que, en su género, ha sido precursora de otras muchas novelas escritas con posterioridad. Por citar algunas de las más conocidas: El corsario negro (1862) de Emilio Salgari, Prisionero de Zenda (1894) de Anthony Hoppes Hawkins, Cyrano de Bergerac (1897) de Edmond Rostand, La Pimpinela Escarlata (1905) de la Baronesa Orczy, El Zorro (1919) de Johnston McCulley, Scaramouch (1921) de Rafael Sabatini o El Capitán Alatriste (1996) de Arturo Pérez Reverte. El mundo del cine también se ha rendido al encanto de Los tres Mosqueteros. Llevada a la gran pantalla durante décadas podríamos citar algunas películas como la versión muda de Los tres mosqueteros de 1921 del director Fred Niblo, hasta las más recientes filmografías como es el caso de la obra realizada bajo la dirección de Stephe Herck Los tres mosqueteros de 1993. Inspiradora para otras muchas películas como es el caso del entrañable film La princesa prometida de 1987 dirigida por Rob Reiner o en el más puro gusto español la serie televisiva Águila Roja que tanto éxito ha cosechado. Es innegable que la obra de Dumas ha cautivado a todos los lectores.

-Oye, ¿Y este?
-A mi no me líes, ¿eh? que ya estaba muerto cuando me lo encontré.


 Carolina Pérez Chavarino