jueves, 18 de febrero de 2016

La Llamada de Gotham

Así que eres friki. Porque 
has visto las películas de Marvel...
Aha... Muere.

Como aficionado a los cómics de superhéroes soy rarito. Me explico: mis autores favoritos del mundo mundial son Lee y Kirby, pero prefiero la manera de hacer las cosas de DC. Sobre todo ahora que Marvel ha borrado de un plumazo más de 60 años de historia y de trabajo de mucha gente que se dejó la puta vida delante del papel para encajar el Universo editorial en eso que tan rimbombantemente llaman Marvel Cinematics y que no es sino una versión capada, light y superficial de lo que llevamos años leyendo en cientos y cientos de páginas. Marvel Cinematics es a los superhéroes lo que Hombres Mujeres y Viceversa a Redes. Ojocuidao que no estoy diciendo que los cómics no deban evolucionar o se muevan en medios diferentes al impreso, lo que digo es que deben mantenerse fieles a su esencia y a su legado, y ahí es dónde Marvel pincha. Evidentemente, al neofriki (léase con el tono más despectivo posible) de camiseta del Zara de Los Vengadores se la suda que las películas se mantengan fieles a su esencia o no, porque ni han leído un cómic en su vida ni lo van a hacer. Y ahí está la enésima cagada de Disney: encajar los cómics Marvel en las películas Marvel es algo ridículo e innecesario, porque el 99% del público de los cines no va a dar el paso al cómic, con lo que lo único que ha conseguido Disney es mearse en la boca de mogollona de aficionados fieles. Dentro de un par de años dicen que la división editorial no da beneficios, y chimpón, sólo tendremos Universo Marvel Cinematics. Gracias por nada, ratón.

Total, que DC (de momento) sabe quienes son sus personajes, de dónde vienen y a dónde van y por eso, sus revisiones en forma de Crisis son capaces de mantener la esencia de su Multiverso narrativo. Alguna vez les ha salido rana (el Superman pitufo fue un poco la mierda), pero nunca han traicionado a sus personajes. Esto es: ni importa las veces que se haya reiniciado el Multiverso: Superman siempre es un extraterrestre que obtiene su energía del Sol. Si en la siguiente iteración del Multiverso, Clark Kent es un terrestre que aterriza en Krypton y Rao le da sus poderes, por mucho que eso sea dar un giro radical a su origen, seguirá manteniendo su esencia.

© DC COMICS
¿A dónde quiero llegar con esta puta rabieta? Pues a Gotham. En concreto, a Gotham a Medianoche, que además de un periodo del día es una serie de cómics cuyos 5 primeros episodios ha recopilado ECC. Un formato perfecto, pues recoge un primer arco argumental que sirve para presentar a un puñado de personajes nuevos que acompañan al viejo conocido Jim Corrigan en en un departamento de la comisaría de Gotham destinado a investigar los casos más extraños que ocurren en Siudad Gótica, allá donde las espigas de concreto arañan el sielo. Sin ser excesivamente original, Ray Fawkes, que viene de escribir Constantine, compone una panda de perdedores y raritos muy atractiva, y pone al frente, como ya he dicho, a Corrigan, uno de los personajes más interesantes del Multiverso. Y es que ver al Espectro a darse de hostias con criaturas de inequívoca herencia lovecraftiana da mucho gustirrinín. Porque es justo eso con lo que nos encontramos en Gotham a Medianoche: al Espectro metiéndose hasta las corvas en una sopa de referencias a la mitología de Cthulhu, un toque de Expediente X y otra pizca de serie procedimental. O sea: una serie que en cierto sentido reinicia a Corrigan en un entorno aún mucho más de investigación del habitual, pero que no altera ni una pizca el "alma" del personaje. Es a esto a lo que me refería al aplaudir la manera de conducirse de DC cuando busca un nuevo lugar a alguna de sus creaciones. Reinventa, no transforma. Es bien.

"...bésale los dientes!!!" *
Del lado del arte tenemos al personalísimo Ben Templesmith, el de 30 días de Oscuridad, un tío que a mi me encanta, pero al que se suele acusar, sin falta de razón, de liarse un poco con la narrativa. Y si que es verdad que algunas acciones se hacen confusas, pero es algo Templesmith sólo podría solventar, creo, alterando su manera de dibujar, y entonces perdería su principal valor. Y es que es un tío que, aparte de hacérselo todo (boceto, tinta y color) dibuja con las tripas. Como artista, pone mucha más atención a lo que está expresando que a cómo lo expresa, y eso, cuando los personajes no tienen atributos físicos muy definitorios (como le pasa al propio Corrigan) lleva a que a veces no sepas muy bien a quién le está pasando algo, aunque si que sabes bien lo que le está pasando. No se si me explico. A pesar de estos fallos, que en un cómic en el que la investigación tiene bastante peso pueden lastrar el resultado final, no me imagino este Gotham a Medianoche con un artista más prosaico a los lápices. Templesmith es perfecto para recrear esa Gotham sobrenatural en la que Fawkes nos mete con pocos miramientos.

¿Es, por tanto, un comic recomendable? Si estás dispuesto a pasar por las idas de olla de un artista tan visceral como Templesmith y volver un par de veces sobre tus pasos para no perderte, no lo dudes. Aquí tienes el crossover perfecto entre el Multiverso DC y los horrores cósmicos lovecraftianos.

Bent Templesmith haciendo una viñeta loquísima y alucinante.
© DC COMICS

*Puntos extra para quien pille la referencia.


Jae Tanaka