jueves, 14 de enero de 2016

La Fuerza tiene buen despertar.

Si no te ha gustado El Despertar de la Fuerza (TFA para abreviar) es que estás muerto por dentro o te crees demasiado guay como para admitir que cagaste ladrillos viendo la peli. Sea cual sea la tuya de entre estado dos opciones, lo siento por ti.

"¿Y Luke? ¡¿Dónde está Luke?!"  © Disney/Lucasfilms
Porque en serio, ser hater no es malo, miradme a mi que lo bordo, y soy muy feliz, pero hay cosas que no admiten contestación. "Es que es muy parecida a Una Nueva Esperanza", gritan las enfervorecidas turbas, enarbolando las cruces en llamas de la indignación. Las mismas turbas que critican las precuelas porque "no tienen nada que ver con Star Wars". A ver si nos centramos... Cuando salí de ver La Amenaza Fantasma me entraron unas ganas tremendas de ver El Imperio Contraataca, porque había ido a ver una peli de Star Wars, y como que no. Pero cuando salí de ver El Despertar de la Fuerza me entraron unas ganas tremendas de ver El Despertar de la Fuerza. Porque es una peli de Star Wars. Tiene todo lo que debe tener para ser una peli de Star Wars. Y todo lo que debe tener se reúne en un único mandamiento starwasero: el concepto de "legado". El legado es intenso en la película de Abrams: es el eje de la trama de los personajes principales, Rey y Kylo (que se mea en el patético Anakin de Christensen), y su ausencia y búsqueda de dejarlo definen al tercero de los nuevos protagonistas, Finn. Del legado de Dameron sabemos bastante por los comics del nuevo Universo Expandido, así que el cuarto prota, que asciende de secundario a estrellón por méritos propios también cumple ese mandamiento. Esto va de legados. y ya la primera linea de los consabidos créditos con fuga son una declaración de intenciones: "Luke Skywalker ha desparecido". Nos está diciendo: "tío, esto es Star Wars, esto va de Luke" Porque es verdad, la película va de encontrar a Luke, de volver a poner los pies en el camino del legado de la trilogía original.

¿"No eres un poco bajo para balón oficial del Mundial?"
© Disney/Lucasfilms
Pero también hay legado en la cinta como producto, en cómo está enfocada y en cómo está escrita. Todo respira a Episodios IV, V y VI. Tanto en sus diseños de personajes, planetas y tecnología (se nota que la dirección de arte ha metido los hocicos en los archivos de Ralph McQuarrie) como en lo que los pedorros que nos dedicamos a esto de lo audiovisual llamamos look and feel. Si las precuelas son un fiasco no es sólo porque el guión se hunda cual DiCaprio en Titanic, sino porque, a nivel visual, son tan Star Wars como Downton Abbey. Lo primero que te planteas cuando te enfrentas a crear el aspecto visual de un mundo (en mi caso, series de animación) es que todo debe pertenecer a un mismo sitio, todo debe respirar un mismo espíritu. Da igual que lo que diseñes sea una cafetera, una seta o una nave espacial, todo debe tener el mismo "rollo", por utilizar terminología técnica. El arte de las precuelas carecía de eso. No juzgo su calidad, sino su "idoneidad". Por mucho que estemos en un universo enorme plagado de planetas y culturas alienígenas diversas, lugares como Naboo, Kamino o Geonosis no encajan en el look and feel marcado por la Trilogía de Luke. La carrera de vainas, a pesar del insufrible comentarista bicéfalo, es bien. La nave cromada de Amidala, es mal (aunque veamoslo por el lado bueno, sin naves cromadas, Phasma no tendría esa armadura tan molona).Otro aspecto que contribuye a que la Trilogía de Anakin sea la mierda en cuanto la lo visual es el 3D. No es que sea malo, en absoluto, pero no tiene personalidad. Las animaciones, las textura, incluso algunos modelados, son genéricos, sosos. Yo no soy de esos que dicen que el 3D no tiene alma, que es frío y demás tontunas. El 3D es una herramienta y punto, y se puede usar bien o mal. La Trilogía de Anakin la usa como el culo, y en TFA el 3D tiene personalidad (aunque hubiera preferido una Maz Kanata de maquillaje y prótesis en lugar de digital, mire usted). No es cuestión de adelantos técnicos, es cuestión de gusto: Parque Jurásico es más vieja que mi abuela y sigue teniendo los mejores efectos digitales de la historia del cine.

Otro aspecto en el que se refleja el legado es en el propio Abrams. Como ha dicho un amigo mío, la mejor decisión del equipo de producción ha sido poner la película en manos de un friki (cada vez le tengo más asco a la palabra, pero se me entiende). Abrams es un tío que se ha criado viendo Star Wars, jugando a Star Wars, escuchando Star Wars, y se nota mogollón. Leí por ahí a alguien que decía en todo despectivo, con el meñique así levantadito, decir que TFA es simplemente un fanfic con presupuesto. Y joder, es eso lo que la hace tan cojonuda. Que una producción que ha tenido que estar sometida a tantísimas exigencias de merchandising, target, sondeos, etc... respire tanto cariño, que no parezca un simple producto comercial como evidentemente lo es, se debe, creo yo, a que Abrams es un frikazo de Star Wars, a que ha hecho un fanfic de puta madre. Es todo lo contrario a lo que pasa con otras franquicias, sobre todo las de videojuegos, en las que durante todo el metraje te parece estar oyendo al director en tu cabeza decir: "Ni he jugado al videojuego, ni me interesa, ni me va a interesar, yo lo que quiero es irme de pesca" Creo que hay mogollón de entusiasmo en todos los que han hecho esta peli, muchas ganas de que saliese bien y mucha ilusión. Exceptuando a Samuel L. Jackson, al resto de actores de La Trilogía de Anakin se la suda muchísimo la peli, tienen la misma actitud que el director de la adaptación del videojuego al que me refería antes. Eso no pasa en TFA: de hecho, los personajes de Finn y Rey, aún formando parte de ese Universo, son fans de Star Wars, o del lore subyaciente, claro. Sus reacciones cuando pilotan el Halcón, destruyen un TIE o conocen a Han Solo o se habla en su presencia de Luke son digna de una fangirl con las hormonas locas. Vale que son personajes dentro de ese universo, pero en esos momentos hay una especie de carambola metanarrativa y se convierten en espectadores y en fans, su reacción es como "joder, esto es lo que yo quería ver, y no al puto Boss Nass babeando la alfombra".

Y es que TFA es justo eso, es lo que los fans queríamos ver. Los fans de Star Wars queremos Star Wars, y Abrams nos ha dado Star Wars. Lo siento, Lucas, pero la cagaste y ahora otro más capacitado ha recogido el legado. Step aside, bitch.

Cuento los días para el Episodio VIII.

499 según el app oficial.


"Te... dije... un poco... socarrat... io... puta..."
© Disney/Lucasfilms

Jae Tanaka