jueves, 10 de diciembre de 2015

La lista de regalos de O.C.C.U.L.T. (I)

Ya estamos en Navidad, esa época del año tan chula en la que algunos infieles se dedican a adorar a dioses que no son los Primigenios mientras que a otros les da por el postureo de decir que es una mierda y un invento capitalista o no se qué tontunas. Pero vamos a ver, la Navidad mola: las calles está bonitas, hay como mejor rollo de verdad y sobre todo, hay regalos a mansalva. Y más en España, que tenemos Papá Noel y Reyes Magos. Chúpate esa, Grinch.

Así que, durante un par de entregas, os vamos a hacer algunas recomendaciones de regalos relacionados con toda esta mandanga del pulp, la fantasía y el exploitation.

Eduardo se centrará en regalos más literarios, que es el payaso de la cara blanca de este dúo que perpetramos el blog, así que yo voy a tirar hacia videojuegos y cómics, y una recomendación musical que desde mi punto de vista es imprescindible.

Vamos con el ocio digital:


-Grim Fandango: Antes de que el Disneylactus, el Devorador de Mundos, metiese su enorme polla si alma en Lucas Arts (para echar el cierre) la división de videojuegos del imperio de George Lucas pasaba el rato firmando obras maestras que se han convertido en referentes de culto de la aventura gráfica. Varias de ellas, por no decir que todas, tocan aunque sea de refilón los temas que tratamos en este blog. Este año ha llegado de la mano de Double Fine (otro de los grandes nombres en el mundo de los videojuegos) la remasterización para un buen puñado de plataformas de Grim Fandango, una locura noir en la que metidos en el pellejo de Manny Calavera debemos desenmarañar una trama criminal ambientada en un mundo que combina la imaginería de El Día de los Muertos mexicano con una estética detectivesca y de bajos fondos digna de un Raymond Chandler hasta las patas de José Cuervo. La única pega que se le puede poner es que, de momento, sólo lo tenemos en formato digital, pero a ningún aficionado a los videojuegos le va a molestar recibir una nota con un "Vale por un Grim Fandango" escrita con recortes de periódico.

-White Night: Este indie (como el anterior, sólo en formato digital, por cierto) comparte el feeling detectivesco del anterior, pero la gente de Osome Studio abandona la aventura gráfica y en este caso desarrolla un survival horror de marcado carácter clásico, cercano a los maravillosos (y poligonales) primeros Alone in the Dark. Con una estética que bebe directamente del Sin City de Frank Miller, pilar del pulp moderno, White Night nos invita a recorrer una mansión en la que nuestra única arma será la luz (en muchos momentos de una agonizante cerilla) para combatir unas sombras que buscan crear una atmósfera terrorífica ocultando más de lo que muestran. No hay combates ni secuencias de acción, sólo puzzles, soledad, y un misterio que resolver.

-Batman presenta: Gotham a medianoche: Batman es uno de esos personajes de cómic a los que el tiempo le sienta de maravilla, como a un buen vino (o como a mi, que de "friki fanegas" he digievolucionado en "madurito atractivo") pero el Caballero Oscuro se mueve en un universo rico y atractivo que ha demostrado en numerosas ocasiones que se sabe manejarse muy bien sin la presencia del Mejor Detective del Mundo. Es el caso de Gotham a Medianoche, cuyos 5 primeros números nos trae (la bendita) ECC en un tomo de 120 paginacas en el que seguiremos al detective del Distrito 13 Jim Corrigan (actual anfitrión de El Espectro) y a su unidad en la investigación de casos paranormales. El guión corre a cargo de Ray Fawkes, que ha escrito para Constantine y el arte es de Ben Templesmith, que se mueve como pez en el agua recreando espacios oscuros y desconcertantes.

-Honey Moon: Lana del Rey es de esas artistas que de primeras te puede parecer otro producto MTV más, pero que tiene mucho más que decir que lo que se puede ver en un single de esos con los que las emisoras de radio fórmula te machacan hasta deseas que te reviente la puta cabeza. En Honey Moon, que es el cuarto álbum que la cantante edita bajo el seudónimo de Lana del Rey (recomiendo muchisimo su Sirens, que firmó como May Jailer), la estadounidense abunda en sonidos pesados y atmosféricos para crear un entorno jazzistico en el que construir catorce temas que conforman su retorno a ese universo explotation de amores jodidos, drogas y vidas desperdiciadas que refleja toda su obra. Con su pinta de diva decadente (no obstante toma su nombre de la muy jodida Lana Turner), la voz de haberse bebido hasta el agua de los floreros y esos videos que parecen retales de películas sesenteras de bajo presupuesto, Lana del Rey pone la banda sonora a un mundo exploitation en el que merece la pena sumergirse un buen rato.

Jae Tanaka