martes, 13 de octubre de 2015

Pulp, e-Pulp, Neo-Pulp y otras Pulperías



Este blog nacía hace apenas dos semanas, y en su primera entrada traté de explicar un poco de qué iba a ir toda esta historia. Y aunque creía que no haría falta añadir nada más, que el tema había quedado claro, a raíz de leer una interesante entrada del blog El Rito de Chud, me vi en la necesidad de ahondar un poco más en ciertos temas.


Como decía, hace unas pocas fechas el escritor y apasionado de la literatura Pulp Miguel Naharro, en su blog El rito de Chud, que está enlazado a la izquierda de estas líneas, nos regalaba un artículo titulado “La literatura Pulp si que existe”. En dicho artículo, además de hacer un magnífico repaso al panorama actual del Pulp o Neo-Pulp como algunos han dado en llamarlo, se exponían algunas de las falsas ideas totalmente preconcebidas y carentes de auténticos fundamento, que se asocian a día de hoy a la literatura Pulp y a todo el pequeño fenómeno que ha nacido a su alrededor en los últimos tiempos. Verbigracia de la Red de Redes, a día de hoy se puede opinar de todo de forma gratuita contando con un altavoz de dimensiones ciclópeas. 

El caso es que Naharro, además de demostrar de forma fehaciente, aportando nombres y datos, que eso de literatura Pulp es algo que no sólo ha existido, sino que a día de hoy existe; mediado el artículo expresaba una idea que es la base central del discurso de los responsables de The OCCULT Herald. Miguel Naharro dice del Pulp que es el no-género, que es un estilo de contar historias.

Y, en efecto, así es. La literatura Pulp, tal y como afirmaba en la primera entrada de este blog, fue un fenómeno cultural. Dentro del Pulp cabían absolutamente todo tipo de géneros literarios. Lo que tenían en común todos ellos era una forma específica de narrar historias. La literatura Pulp, con sus antecedentes decimonónicos, es el origen de una de las formas actuales más exitosas de narrar historias. La narrativa Pulp, consciente de la importancia de la brevedad (así venía marcado por el contexto social y económico de su época de esplendor) iba directa al grano. Los grandes escritores de literatura Pulp, los Howard, Leiber, Lovecraft, Bradbury o Chandler, desarrollaron herramientas estilísticas que permitían crear historias breves y sólidas. Jamás necesitaron de ochocientas páginas para construir personajes, y sabedores de la necesidad de ser concisos, fueron capaces de escribir historias en las que llevando el peso la acción, que es lo que el público reclamaba, los personajes eran algo más que un nombre. Decir que esos autores que he citado son sinónimo de mala calidad literaria es síntoma de una peligrosa combinación de estupidez e ignorancia.
Crítico literario recordando a los pobres mortales que el Pulp es caca.

Como bien decía Jae Tanaka en la anterior entrada de este blog, el Pulp entendido como el amor por un estilo de literatura heredero de los bolsilibros, con un componente estético bien definido, es apenas un pequeño nicho en el que nos movemos cuatro gatos. Casi un muerto viviente que saca la mano del ataúd y a la cual nos aferramos dos chalados que pasamos por allí. Sin embargo, tal y como hacemos y haremos semana tras semana, si bien no es Pulp todo lo que reluce, casi lo es.

Señores, decir que Indiana Jones, o Penny Dreadful es Pulp en cine y televisión no es algo que deba sorprender a nadie. Incluso los culturetas que critican el Pulp estarán de acuerdo con esta afirmación. Pero es que esto va mucho más allá. La forma de narrar del Pulp está detrás de casi el cincuenta por ciento de los taquillazos del cine actual, de las series de culto o de los grandes best-sellers literarios. Y no hablo sólo de Tarantino, que es un manifiesto admirador e imitador de modelos propios del Pulp (paso de añadir nada, que es tan obvio que duelen los ojos). Pero vayamos a los ejemplos. 

Roland Emmerich, director alemán de auténticos blockbuster hollywoodienses como Stargate, Independence Day, Godzilla, o 10.000 a.C. ¿Les suenan de algo? Todos esos éxitos de taquilla, en su planteamiento y desarrollo, son narraciones Pulp. Pero ya hablaré de Emmerich en detalle en futuras entradas.

George Lucas, el padre de Indiana Jones y de Star Wars. De Indiana Jones, que nace directamente como un homenaje a los héroes Pulp nada debo añadir. Pero, ¿Star Wars? Pues sí, Star Wars es una space opera de manual. Una imitación genial de modelos nacidos del Pulp, heredera directa de los Flash Gordon, John Carter de Marte o Dan Dare.

Dan Brown, autor de best-sellers como El Código Da Vinci o Ángeles y Demonios. Esas novelas, enclavadas en el fenómeno actual de thriller, sin entrar a valorar su calidad literaria, responden perfectamente al modelo de narrativa Pulp. Un héroe, Robert Langdon, protagonista de una serie de novelas en las que la acción es la protagonista por encima de cualquiera otra cuestión. Narrativa rápida, directa, sin florituras, pensada para enganchar con suma facilidad y consumirse de forma rápida. 

El Capitán Alatriste, de Arturo Pérez-Reverte. Si señores, sí, la serie de novelas de Alatriste son un homenaje reconocido por el mismo autor de la literatura de folletín, de capa y espada, del siglo XIX, antecedente directo del Pulp. Incluso en su primera edición de Alfaguara en castellano respetan el aspecto de este tipo de libros. ¿Algún valiente que niegue la mayor o se atreva a dudar de la calidad literaria de las mismas? Ah, creía.

¿Sigo? Podemos seguir así todo el día, y de facto así seguiremos todo lo que el cuerpo aguante. Este blog se surtirá de todos esos ejemplos de Pulp que, en todo tipo de plataforma narrativa, la gente consume sin saber que, joder, es puro Pulp. Da Vinci’s Demons, Assassins Creed, Avatar, James Bond, Piratas del Caribe, Batman, etcétera, etcétera. 

Y no sólo de esto. También hablaremos largo y tendido de este pequeño reducto de apasionados por el Pulp que estamos participando en la ardua labor de mantener viva la llama de la literatura que dio origen a todo esto, y que ponemos nuestro grano de arena en la construcción del Neo-Pulp y el e-Pulp. Lo que sí que tiene que quedar muy claro es que Pulp, lejos de ser sinónimo de mala calidad, en verdad es sinónimo de imaginación, pasión y aventura. Es sinónimo de DIVERSIÓN, con letras mayúsculas. 

Eduardo Martínez.


(English Versión)


This blog was born just two weeks ago, and I tried to explain in the first article our goals. Following read an interesting blog El Rito de Chud, I saw the need to delve a little deeper into certain topics.

As I said, a few dates ago, writer and expert on Pulp literature Miguel Nahas, on his blog El Rito de Chud, which is linked to the left of these lines, wrote an article entitled "La literature Pulp si que existe". In that article, in addition to a superb review of the current state of the Pulp literature, he exposed some of the entirely false and preconceived ideas associated today to the Pulp literature, and the entire little freak is born around it. Thanks to the World Wide Web, today you can review everything free of charge, with a speaker of cyclopean dimensions.

The fact is that Nahas demonstrates most vividly, giving names and data, the Pulp literature is something that exists today. And midway through the article expressed an idea that lies at the heart of the discourse of those responsible for the Occult Herald: the Pulp is a non-genre; it’s a style of storytelling.

And so it is. The Pulp literature, as we said in the first article of the blog, was a cultural phenomenon. In Pulp literature absolutely fit all kinds of genres. What they all had in common was a specific way of storytelling. The Pulp literature, with its nineteenth parents, is the origin of one of the most successful current methods of storytelling.

The Pulp fiction, aware of the importance of brevity (required by the social and economic context of its heyday) does not mince words. The great writers of Pulp literature, Howard, Leiber, Lovecraft, Bradbury or Chandler, developed stylistic tools that allow create short and strong stories. They never needed eight hundred pages to build characters, and knowing the need to be concise, were able to write stories where adventure was the star, which is what the public demanded, and the main characters were more than just a name.

Claiming that these authors are synonymous with poor literary quality is a symptom of a dangerous combination of stupidity and ignorance.

As Jae Tanaka said in the previous entry in this blog, the Pulp understood as love for a style of literature heir paperbacks, with a well-defined aesthetic component, that is just a small niche. But, as we will show, while Pulp's not all that glitters, almost is.

Say that Indiana Jones, or Penny Dreadful, is Pulp in film and television is not something that should surprise anyone. Even critics agree with this statement. But this goes much further. The way to tell Pulp is behind almost fifty percent of the current blockbuster movies, the cult series or major literary bestsellers. And I speak not only of Tarantino, a clear admirer and imitator of Pulp own models. Let's go to the examples.

Roland Emmerich, the German director of Hollywood blockbusters likes Stargate, Independence Day, Godzilla, or 10.000 BC. Do you know? All these blockbusters in their planning and development are Pulp narratives. But I speak of Emmerich in detail in future posts.

George Lucas, the father of Indiana Jones and Star Wars. Indiana Jones born directly as a tribute to the heroes Pulp. There’s anything I might add. And Star Wars? Yes, Star Wars is a splendid space opera. A great imitation of Pulp models, a direct descendant of Flash Gordon, John Carter of Mars or Dan Dare.

Dan Brown, best-seller author of The Da Vinci Code or Angels & Demons. These novels, without addressing its literary quality, respond perfectly to the model of narrative Pulp. A hero, Robert Langdon, the main character of a series of novels in which the action is the star, above any other issue. Fast, straightforward narrative, no frills, designed to be addictive and consumed quickly.

Captain Alatriste by Arturo Perez-Reverte. Yes sir, yes, the Alatriste series is a tribute, recognized by the same author, of serial literature, nineteenth century swashbucklings, and direct antecedent of Pulp. Even in its first spanish edition, Alfaguara Publisher respect the appearance of these books. Any brave who dares to doubt the literary quality of the same? Oh, I thought.

Should I continue? We may well go on all day, and so we will continue long. This blog talk about those examples of Pulp that, in any kind of narrative platform, people consume without knowing that, damn, is pure Pulp. Da Vinci's Demons, Assassins Creed, Avatar, James Bond, Pirates of the Caribbean, Batman, and so forth.

And not only this. We will also talk at length about this small pocket of passion for Pulp. Because we are engaged in the hard work of keeping alive the flame of literature that led to all this, and we put our grain of sand in the construction of Neo-Pulp and e-Pulp. What we have to be very clear is that Pulp, far from being synonymous with poor quality, really stands for imagination, passion and adventure. It’s FUN, with capital letters.





Eduardo Martinez.